¿Existe el amor real? Una reflexión desde la psicología:
24.09.2024

El amor es uno de los sentimientos más complejos profundos y debatidos a lo largo de la historia de la humanidad a menudo se ha idealizado, romantizado y convertido en el centro de incontables historias canciones y películas pero más allá de la ficción y las expectativas irreales que se nos presentan, surge una pregunta clave ¿Existe el amor real?
Desde el punto de vista psicológico el amor es un fenómeno multidimensional no es simplemente una emoción o una atracción pasajera involucra una mezcla de química cerebral conexión emocional, compromiso y, en muchos casos trabajo constante. Veamos qué nos dicen diferentes teorías y enfoques psicológicos sobre el amor real.
El amor real lejos de ser un mito o una fantasía es un fenómeno alcanzable no es la simple idealización de los medios ni una promesa de felicidad constante más bien es un proceso dinámico que involucra compromiso, crecimiento mutuo, autoconocimiento y una conexión emocional profunda. Aunque no siempre es fácil el amor real puede ser una de las experiencias más gratificantes y enriquecedoras en la vida de una persona.
El amor como construcción y no como mito romántico.

El concepto de "amor real" tiende a estar contaminado por la noción del "amor a primera vista" o de encontrar "tu alma gemela"estas ideas aunque seductoras, suelen llevar a expectativas poco realistas sobre lo que es una relación el psicólogo Robert Sternberg propuso una teoría triangular del amor que sugiere que este tiene tres componentes: intimidad, pasión y compromiso.
- Intimidad: Representa la conexión emocional y el apego.
- Pasión: Se refiere a la atracción física y sexual.
- Compromiso: Implica la decisión consciente de mantenerse juntos a pesar de los obstáculos.
Para Sternberg, el amor real es aquel que equilibra estas tres dimensiones. Cuando uno de estos componentes es desproporcionado o falta, puede que se trate de una relación, pero no necesariamente de amor pleno.

El papel de la biología y la química cerebral
Aunque el amor pueda parecer puramente emocional la neurociencia nos muestra que la química cerebral juega un papel clave Helen Fisher, antropóloga y experta en biología del amor, ha demostrado que cuando nos enamoramos, nuestro cerebro produce una cascada de sustancias químicas, como la dopamina y la oxitocina, que generan sentimientos de euforia y apego.
Sin embargo la pasión inicial tiende a disminuir con el tiempo, y es aquí donde las relaciones basadas en la amistad la comprensión y el compromiso sólido tienden a prevalecer.
En este sentido el amor real no es solo esa chispa inicial que experimentamos, sino un vínculo que puede transformarse y profundizarse a medida que las personas crecen juntas.
Al final del día, el amor real no es una cuestión de suerte o destino sino una decisión consciente de construir una vida juntos, con paciencia, respeto y apoyo mutuo.
Escritora: Kerin Argüelles.